Vaya si necesito un descanso, pero no toca, estoy de guardia, mi cuarto día de guardia y aún me faltan tres. No sé a qué genio se le ocurrió que alguien pudiera trabajar siete días seguidos, veinticuatro horas al día.
Si me paro a hacer cuentas, he pasado más tiempo entre rejas que Luis Roldán o el Dioni.
Pero nadie crea que soy masoquista, ahora mismo me estoy tomando un Marqués de Cáceres con unos pimientos fritos de tapa. Y es que una es trabajadora donde las haya, pero masoquista, como ya dije, masoquista...no.
Por cierto, esos son mis pies en días mejores.